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El Retorno de la Luz, el Solsticio de Invierno…

El Retorno de la Luz, el Solsticio de Invierno. Por Alberto Aveleyra.

El gran péndulo del mundo, danzante celestial, guerrero de la luz, esfera solar

Señor de señores, de Este a Oeste día a día, de Sur a Norte y de Norte a Sur año con año.

Su danza es  cosmograma evidente y secreta, la cuadratura de su círculo,

nacida de los cuatro movimientos, contemplados por un rostro en el centro del universo,

rostro de carne solar, hombre-astro,

el hombre que contempla es el sol contemplado

es uno y cuatro espejos, que manifiestan el tiempo.

es el Uno vuelto Dos frente al Tezcatlipoca,

Vacuidad que se ve a si misma es Forma

Forma que se ve a si misma es Vacuidad.

Luz y gravedad, haz y envés del espacio-tiempo,

el Uno vuelto infinito en la curvatura espaciotemporal

manifiesta en constelaciones, galaxias y estrellas.

Circunvoluciones de circunvoluciones,

todo el universo reverbera, sigue vibrando

en las notas inaudibles de estas palabras, fractales, fragmentos,

fracciones, fracasos, frambuesas,

frazadas fraticidas y, francamente, fracturadas frases

que se alzan, desmoronadas ante el silencio primordial

que se siente,

cuando pega el Sol de frente.

Cegado por un instante, un fulgor hilarante donde oscuridad y luz

han quedado más que disueltas

en la mirada del sol  y el rutilante corazón del hombre.

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El 2012 en el 2012. Por Alberto Aveleyra

COLUMNA SERPIENTES EMPLUMADAS Y ESPEJOS HUMENANTES 27.

El 2012 en el 2012.

Hace muchos años que inicié mi exploración personal con respecto a lo que significa y es el 2012. Mi formación antropológica me permitió acercarme al conocimiento científico al respecto. Desde una perspectiva arqueológica, el 2012 es una manifestación del sofisticado sistema que hoy denominamos calendario maya pero que es algo mucho más complejo que un calendario. Algo que todos los pueblos mesoamericanos compartieron fue su concepción del tiempo, basada en la combinación del ciclo de 365 con el de 260 días.

Sin embargo, el 2012 responde a un tercer tipo de sistema llamado por los antropólogos Cuenta Larga. Se trata de un sistema de notación posicional que va marcando ciclos sucesivos. La mayoría de la gente cree que la Cuenta Larga sólo fue utilizada por los mayas, pero culturas de la Costa del Golfo de México también lo hicieron. La inscripción más antigua encontrada hasta el momento en este sistema proviene de esta zona y no de la zona maya. Pero en la costa del Golfo tenemos evidencias de uso en un periodo temprano y después se deja de esculpir en piedra.

El evento significativo en la Cuenta Larga es que en el 2012 se cierra un gran ciclo de 5125 años. Arqueológicamente hablando no tenemos muchas evidencias de las profecías para el 2012, a nivel etnográfico podemos atestiguar un importante movimiento entre grupos mayas de Guatemala y también de México.

Más allá de esto, hoy, en pleno 2012, lo que importa es la sincronicidad del cierre de ciclo de un grupo cultural particular, con los acontecimientos en este Planeta Tierra cada vez más interconectado.

Lo importante es la sincronicidad con el Cambio Climático y la crisis del sistema socio-económico predominante.

Lo importante es la sincronicidad con está naciente conciencia planetaria en busca de un desarrollo sostenible que proteja la Tierra.

Lo importante es la sincronicidad con esta creciente conciencia colectiva de la interdependencia de todas las cosas.

Lo que importa es aprovechar el 2012 como espejo, reconocernos y actuar en consecuencia, el cierre de ciclo está en el corazón de los hombres.

Bicentenario y Serpientes Emplumadas 13 por Alberto Aveleyra

BICENTENARIO Y SERPIENTES EMPLUMADAS 13 por Alberto Aveleyra

Los Trece Señores del Tiempo.

 

Trece son los Señores del Tiempo, ellos son los trece nahuales, también son los trece niveles del cielo. Trece son los numerales del calendario sagrado que al combinarse  con los veinte días hacen el periodo de doscientos sesenta. El Trece marca el paso del tiempo en una sucesión de fuerzas que se combinan y danzan entre sí.

Es el Trece-Carrizo del calendario náhuatl, fecha del nacimiento del Quinto Sol, fecha inscrita en el anillo externo de la Piedra del Sol o Calendario Azteca. Trece – Carrizo que conmemora el nacimiento del sol y la luna en Teotihuacan.

Dicen que Quetzalcoatl, Serpiente Emplumada, atravesó los cielos y en el treceavo nivel encontró a Ometeotl, el Gran Espíritu, Dios Unitario… y es que por todos lados se habla de la “religión politeísta” de los antiguos mexicanos pero eso es una simplificación en exceso.

Ometeotl es Uno pero en la etimología de su nombre ya encontramos el principio de la multiplicidad: ome-teotl = dos-dios. Este Dios Uno se desdobla en el Señor-Dos y la Señora-Dos que a su vez tuvieron cuatro hijos, los Cuatro Espejos Humeantes, y de estos se desprenden los innumerables dioses del panteón mesoamericano.

Ni monoteísta ni politeísta. Fisión y fusión de dioses dice Alfredo López Austin, el Dios Uno se fisiona en múltiples manifestaciones sagradas y estas a su vez se fusionan en el Dios Uno, se fusionan en el ombligo del mundo, singularidad del espacio-tiempo por donde fluyen las energías de los trece niveles del cielo y los nueve inframundos.

Solsticio de Invierno, el retorno de la luz…

Este domingo 19 de diciembre la reserva natural/jardín botánico Charco del Ingenio, en San Miguel de Allende, México organizó el 2do festival del Solsticio de Verano y ahi presenté la Conferencia La concepción del Sol y del hombre en el México Antiguo. Se trata de una conferencia de una hora donde platico sobre varios temas claves de la antigua cosmovisión indígena esta es la primera de cuatro partes. Que lo disfruten y, como siempre, espero sus comentarios.

BICENTENARIO Y SERPIENTES EMPLUMADAS 10 por Alberto Aveleyra

Los Muertos

El altar del Día de Muertos nos vuelve conscientes sobre la finitud de la vida corporal, pero también nos conecta con la larga cadena de vida que trasciende los cuerpos, cadena de la que nosotros tan sólo somos un eslabón.

Rendir culto a los muertos nos conecta con el pasado, pero también con el porvenir, pues tendríamos que mostrarles a nuestros hijos la razón de poner las fotos de los abuelos muertos junto con sus comidas y bebidas favoritas.

Rendir culto a los antepasados nos hace conscientes de la herencia que portamos y recibimos de ellos, pone énfasis en la dimensión intangible del universo o, mejor, nos permite tender puentes entre lo tangible y lo intangible de nuestro ser.

Somos seres multisensoriales, nos comunicamos por varios canales simultáneos, pero la inercia del stress posmoderno quiere engañarnos e insiste en hacernos seres unidimensionales, dialogar con la muerte es un ejercicio que va a contracorriente.

Tener conciencia de nuestros muertos nos hace hombres, sólo nosotros entre los seres vivos nos vinculamos con la muerte de forma consciente, sólo nosotros prolongamos nuestros vínculos más allá de la extinción de los signos vitales.

Las múltiples ofrendas funerarias que yacen en tierras mexicanas nos develan la dimensión simbólica de nuestra tierra. Las ofrendas a los muertos nos revelan el interior de la imaginación y de los corazones de aquellos que nos anteceden.

Aquí en México la muerte es vida y la calaca tilica y flaca nos distingue entre las naciones, ella es uno de los personajes principales de nuestro devenir y de nuestro ser, la Catrina de Posadas es expresión del arquetipo inmemorial que ronda nuestros callejones por las noches. Nuestro vínculo con los muertos dice todo de nuestro vínculo con los vivos. Nosotros, a diferencia de muchos otros pueblos de hoy, no negamos la muerte… ¿por qué? Porque negarla sería negar el proceso vital que nos hace ser quien somos.